Iniciativa de recaudación disfrazada de beneficios a los sinaloenses en realidad beneficiará a la clase empresarial y afectará a quienes no pueden comprar autos nuevos o de modelo reciente
Los propietarios de autos «viejitos» de más de 10 años de antigüedad (que anteriormente no pagaban tenencia vehicular) serán los más afectados por la eliminación del impuesto vehicular ya que les aumentará en un 144% el costo del refrendo vehicular obligatorio anual, pasando de pagar 545 pesos a un total de 1,328 pesos por su calcomanía y tarjeta de circulación a partir de 2018.
Esto es lo que lleva oculta la iniciativa del Gobernador Quirino Ordaz Coppel disfrazada de «beneficio» para los sinaloenses, ya que busca desaparecer definitivamente la tenencia vehicular, implementar las placas permanentes y «sólo» aplicar el refrendo vehicular anual para las más de 500 mil unidades que existen en Sinaloa.
La nueva estrategia de recaudación del Gobierno del Estado de Sinaloa prevé aumentar en un 144% el refrendo vehicular para todos los vehículos, afectando principalmente a los propietarios de unidades de más de 10 años de antigüedad que ya no pagaban tenencia, pues a partir de 2018 pagarán 1,328 pesos, más del doble de lo que venían pagando actualmente (545 pesos).
Asimismo, la propuesta de eliminar definitivamente la tenencia vehicular beneficiará a las personas que tienen capacidad económica para adquirir vehículos nuevos o de modelo reciente, pues dejarán de cubrir ese fuerte impuesto y sólo pagarán el refrendo anual y las placas permanentes, que costarán más de 1,456 pesos que cuesta actualmente.
El Secretario de Administración y Finanzas, Carlos Ortega Carricarte, señaló que la propuesta del Gobernador Quirino Ordaz de cobrar un refrendo vehicular de 1,328 pesos es barata y que está «por abajo de lo que se cobra en los estados vecinos» y que ello estaría «fortaleciendo la competitividad» de Sinaloa.
El «truco» de esta nueva estrategia recaudatoria está en obligar a los más de 500 mil dueños de vehículos en Sinaloa a pagar anualmente el refrendo de 1,328 pesos, que generaría ingresos por cerca de 664 millones de pesos anuales, cifra 33% por arriba de los 500 millones de pesos que recaudaron en 2017 por impuestos vehiculares, compensando así lo que dejarían de captar por la tenencia.
Así, la iniciativa de «beneficio» para los sinaloenses en realidad es una estrategia de disfrazar una mayor recaudación y cargarle más impuestos a los dueños de autos de modelo viejo, «apoyar» la economía con más obligaciones para los que menos tienen y a los que no tienen para comprar autos nuevos o de modelo reciente.
Esta iniciativa beneficiará a los empresarios y a las personas que tienen altos ingresos pueden adquirir vehículos nuevos o de modelos recientes, mientras que las personas que no pueden comprar autos nuevos o de modelo reciente serán los más afectados de forma significativa.
