
Aunque fue acusado hace 22 años por el mismo caso, del cual presuntamente ya purgó condena, Granados Palma fue involucrado por otro doble asesinato de una mujer y su hijo en Zapopan, Jalisco.
Cuatro meses después de haber sido recapturado en Veracruz por el asesinato de otra mujer y su hijo, en Zapopan, Jalisco, el presunto homicida Eduardo Salvador Granados Palma, fue reaprehendido y trasladado a Sinaloa acusado de delitos de los que presuntamente ya purgó condena por el asesinato de la joven Martha Berenice “N”, en hechos ocurridos en Culiacán en el año 2004, es decir, hace más de 22 años.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa, a través de la Unidad Especializada en Aprehensiones (UNESA), informó que ejecutó una orden de reaprehensión en contra de Eduardo “N”, de 50 años de edad, por su probable responsabilidad en los delitos de homicidio doloso calificado por haber obrado con ensañamiento y evasión de presos cometido de manera dolosa, delitos de los cuales no ofrece mayores datos ya que surgen dudas debido a que ya purgó condena en Sinaloa.
Los hechos que se le atribuyen ocurrieron el 12 de marzo de 2004, en un domicilio de la colonia Las Quintas, donde presuntamente habría agredido a una mujer, provocándole la muerte. Por estos hechos fue detenido e ingresado a un centro penitenciario; sin embargo, el 4 de marzo de 2006, presuntamente se evadió del penal con ayuda de otras personas.
Elementos de UNESA ejecutaron la orden de reaprehensión en el estado de Jalisco, en coordinación con autoridades de esa entidad y en cumplimiento del convenio de colaboración entre Fiscalías Generales.
Eduardo “N” fue puesto a disposición del Juzgado Primero de Primera Instancia de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito.
UNA LARGA HISTORIA DE FEMINICIDIOS
Eduardo Salvador Granados Palma, quien en el año 2004 asesinó a su novia Martha Berenice, en Culiacán, Sinaloa, ahora es buscado por las autoridades locales de Jalisco tras haber asesinado también a otra mujer con la que sostenía una relación y a un hijo de ésta, además de dejar severamente lesionada a una niña, hija de la mujer ahora occisa.
La madrugada del lunes 3 de marzo, en un domicilio del Fraccionamiento Capital Norte, en el Coto Alicante, del municipio de Zapopan, Jalisco, Granados Palma presuntamente mató a golpes a su pareja Astrid Casillas y a su hijo Ángel Fernando Cruz Armenta, así como también dejó gravemente lesionada a la niña Isabella Armenta Cruz, de 9 años de edad.


Tras los hechos, Granados Palma huyó, sin embargo, fue plenamente identificado por las autoridades, que ya lo buscan en todo Jalisco y se presume que al parecer huyó a la Ciudad de México, de donde es originario.
El caso ha cobrado relevancia en el estado de Jalisco y Sinaloa, ya que Eduardo Salvador Granados Palma cuenta con antecedentes de haber asesinado a otra joven mujer identificada como Martha Berenice, crimen que ocurrió el 12 de marzo del año 2004.
Entre 1999 y 2004, durante el sexenio de Juan Millán Lizárraga, Eduardo Granados Palma llegó a Sinaloa de la mano del desaparecido Luis Pérez Hernández, ex Director de Gobierno, ya que dirigía una empresa especializada en capacitación policial denominada «Grapesa Internacional».
Esta empresa encabezada por el buscado feminicida, ingresó al Gobierno de Sinaloa para dar capacitación especializada a policías de todo el estado en las instalaciones del entonces llamado Instituto Estatal de Ciencias Penales y Seguridad Pública (Inecipe).
Tan sólo en el año 2002, Granados, a través de su empresa, recibió del Gobierno de Sinaloa 11 millones de pesos por la capacitación de 1,500 policías del estado.

Durante su estancia en Culiacán, Granados conoció a la joven Martha Berenice Melchor Meza, quien era maestra de inglés de un colegio privado, y con quien sostuvo una relación de noviazgo, e incluso se comprometió en matrimonio a pesar de estar casado en la Ciudad de México.
Granados Palma fue acusado de haber asesinado a martillazos a su novia Martha Berenice el 12 de marzo de 2004 en el interior de un domicilio de la colonia Las Quintas, desde donde trasladó el cuerpo y sus pertenencias hasta las riberas del Río Tamazula, a la altura de la colonia Fovissste Chapultepec, donde abandonó el cuerpo.
Para evitar sospechas, Granados se reunió con la familia de la joven, mostrándose preocupado por la desaparición de su novia, acompañándolos a distintas dependencias en su búsqueda e incluso los acompañó ante las autoridades para denunciar la «desaparición».
Durante 5 días, la búsqueda de la joven aumentó la presión hacia las autoridades, quienes presionaron a Granados Palma en interrogatorios, y finalmente cayó en contradicciones ante los investigadores y terminó por confesar el lugar donde había depositado el cadáver de Martha Berenice.
El dueño de la empresa Grapesa International confesó que el motivo del crimen fue debido a que Martha Berenice rompió el compromiso sentimental que habían sostenido meses antes.
Granados fue detenido el 17 de marzo de 2004 y consignado ante el Juez Segundo del Ramo Penal, quien le dictó auto de formal prisión el 23 de marzo e inició el proceso penal 30/2004 por el delito de homicidio calificado.
Durante 2 años del juicio, Granados aprovechó para manipular y ganarse la confianza de una joven secretaria del Juzgado Penal que atendía su juicio.
El 6 de marzo de 2006, en complicidad de un taxista y otro individuo, la empleada del Juzgado ayudó a Granados a escapar por la rejilla de prácticas del mismo recinto judicial, ya que los sujetos que actuaron en contubernio, rompieron con seguetas los barrotes de acero de la sala de audiencias.
El feminicida huyó del penal en un taxi y presuntamente abordó una avioneta en la zona de Aguaruto, desde donde voló a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, donde días después fue recapturado por elementos del Grupo Antisecuestros de la Procuraduría General de Justicia del Estado al ser convencido de entregarse ya que tuvo contacto con funcionarios del Gobierno del Estado e incluso con periodistas de Culiacán.
Después de 11 años de juicio, Granados Palma fue declarado culpable del homicidio de su novia Martha Berenice Melchor Meza y fue condenado a 24 años, nueve meses y 18 días de prisión, así como a la reparación del daño moral y gastos funerarios por un monto de 33 mil 266 pesos.
Después de 16 años de estar recluido en la penitenciaría de Aguaruto, Eduardo Granados Palma salió en libertad en el año 2020.
Habiendo estado en prisión, Granados conoció a otra mujer que se llamaba Yaneth Mariscales Navarrete, con quien se casó y tuvo una hija. Extrañamente, en el año 2022 la joven mujer también murió en extrañas circunstancias y nunca se supo realmente si se trató de una muerte natural o fue asesinada.
Ya en libertad, Granados siguió «moviéndose» en el área de la seguridad, y se presentaba como el presidente nacional de la fundación «Mexicanos Uniformados», cuyo objetivo es que policías en activo y retirados tengan espacios en el Poder Legislativo Federal para promover leyes en beneficio de los policías de México.
El lunes 3 de marzo de 2025, nuevamente Granados Palma fue buscado por haber asesinado también a su más reciente pareja sentimental, Astrid Casillas y a su hijo Ángel Fernando Armenta Cruz, además de haber golpeado gravemente a la niña Isabella Armenta Cruz.
El caso más reciente del doble crimen ocurrido en Zapopan, Jalisco, ha llevado a las redes sociales a una intensa búsqueda de Granados, a quien señalaron como un asesino serial.
El 21 enero de 2026, Granados Palma fue recapitulado en Veracruz, por el caso del asesinato de Astrid Noemí Cruz Casillas y su hijo, siendo vinculado a proceso.
El señalado había permanecido prófugo durante 10 meses en distintas partes del País luego de la agresión que privó de la vida a la mujer y a un adolescente en Zapopan, además de que dejó herida a una niña, en hechos ocurridos el 3 de marzo de 2025.
Las autoridades añadieron que su captura se logró con la colaboración de las autoridades del Estado de Veracruz, donde fue ubicado tras las indagatorias realizadas por la Unidad de Investigación Especializada en Feminicidios.
El hombre fue trasladado vía aérea hasta Jalisco, donde un juzgado lo requería mediante una orden de aprehensión.
Ya en Jalisco fue llevado ante la autoridad jurisdiccional, quien dictó auto de vinculación a proceso por tres delitos: feminicidio por la muerte de la mujer, homicidio calificado por la del adolescente y tentativa de feminicidio por la menor de edad.
Como medida cautelar, el juzgado le otorgó a la ex pareja de la víctima la prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso, así como cuatro meses para el cierre de las investigaciones complementarias.
Sin embargo, este jueves 21 de mayo de 2026, la Fiscalía de Sinaloa informa que fue reaprehendido Eduardo Salvador Granados Palma, de 50 años de edad, por su probable responsabilidad en los delitos de homicidio doloso calificado por haber obrado con ensañamiento y evasión de presos cometido de manera dolosa, delitos de los que presuntamente ya purgó condena en Sinaloa.
La FGE de Sinaloa refiere que los delitos por los que se le acusa a Granados Palma son los mismos relacionados con la muerte de su ex prometida Martha Berenice, ocurridos el 12 de marzo de 2004, en un domicilio de la colonia Las Quintas, donde presuntamente habría agredido a la mujer, provocándole la muerte. Por estos hechos fue detenido e ingresado a un centro penitenciario; sin embargo, el 4 de marzo de 2006, presuntamente se evadió del penal con ayuda de otras personas, aunque no explica que por dichos delitos el ahora imputado presuntamente ya había purgado condena y posteriormente liberado.
Elementos de UNESA ejecutaron la orden de reaprehensión en el estado de Jalisco, en coordinación con autoridades de esa entidad y en cumplimiento del convenio de colaboración entre Fiscalías Generales.
Eduardo “N” fue puesto a disposición del Juzgado Primero de Primera Instancia de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito en Culiacán.
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