El mediodía de este viernes 13 de octubre fueron trasladados los cuerpos sin vida de los 3 elementos de la Fuerza Aérea Mexicana que fallecieron tras el desplome de un helicóptero en la sierra del municipio de Topia, Durango.
A bordo de unidades oficiales de la Sedena, ambulancias y en un numeroso convoy de patrullas de la Policía Municipal de Durango, los cuerpos arribaron a las 13:50 horas a las instalaciones del Servicio Médico Forense para la práctica de las autopsias respectivas.
Como se informó, el accidente se registró el mediodía del jueves 12 de octubre en las proximidades del poblado El Ventoso, en el municipio de Topia, Durango, donde se desplomó un helicóptero Bell 214 de la Fuerza Aérea Mexicana, en el que viajaban el Capitán Segundo de la Fuerza Aérea Piloto Aviador, Mario Joel Rangel Soto; el Teniente de la Fuerza Aérea Piloto Aviador, Alfonso Aguilar Molina; y el Sargento Segundo Jerson Manuel Morales Román.
La Sedena informó que el helicóptero de la Fuerza Aérea accidentado se estaba reubicando de la base de San José del Llano, municipio de Badiraguato, Sinaloa, hacia el municipio de Canelas, Durango.
El reporte oficial indica que el percance se registró minutos después que la aeronave recargara combustible en la Base de Operaciones Aéreas en San José del Llano, Badiraguato, y se dirigiera a Canelas, Durango, y en la zona de El Ventoso, debido a la poca visibilidad por la neblina, no se percataron de unos cables de electricidad, atorándose el helicóptero en ellos, perdiendo el control e impactándose contra un cerro descendiendo al barranco a 1 kilómetro aproximadamente.
Los cuerpos fueron rescatados durante la noche del jueves y hasta este viernes a mediodía los 3 cadáveres fueron trasladados a Culiacán, Sinaloa, para las diligencias y peritajes correspondientes.