
Tras una larga jornada y una audiencia que se extendió por 11 horas, el Juez concedió un receso de 14 horas para continuar con el juicio en contra del Rector de la UAS, Jesús Madueña Molina, el ex rector Juan Eulogio Guerra Liera y los 8 integrantes del Comité de Adquisiciones de la Universidad, quienes este miércoles 13 de septiembre fueron imputados por la Fiscalía General del Estado (FGE) por los delitos de Ejercicio Indebido del Servicio Público y Desempeño Irregular de la función Pública.
Como parte de la causa penal 836/2023, los abogados defensores de los imputados solicitaron al Juez otra vez diferir la audiencia ya que el defensor particular de Salvador Pérez Martínez, ex Secretario de Administración y Finanzas de la UAS, a través del abogado Alfonso Carlos Ontiveros Elguezábal, había entregado a la Fiscalía cerca de 1,500 fojas que consistían en facturas canceladas por la UAS.
El Juez determinó que esa no era justificación para no realizar la audiencia inicial de imputación y enseguida el agente del Ministerio Público inició a exponer los elementos de prueba que obran en la carpeta de investigación para imputar a los funcionarios y ex funcionarios de la UAS.

En el cúmulo de elementos exhibidos en la audiencia, la Fiscalía argumentó que los imputados habían violado la Ley de Adquisiciones al no haber licitado la compra de 45 millones 526 mil 180 pesos en tortillas de maíz, tortillas de harina, tostadas, totopos y hasta nixtamal a un proveedor identificado como Sergio Cháidez Monárrez, propietario de las tortillerías «Chamohnos», ubicadas en Culiacán.
La Fiscalía detalló que durante los años 2020, 2021 y 2022, en plena Pandemia, la UAS facturó más de 45.5 millones de pesos al proveedor, expidiendo 1,501 facturas y realizó 134 transferencias bancarias al empresario tortillero Sergio Cháidez Monárrez.
Dichas tortillas presuntamente fueron entregadas en la época de Pandemia en las casas del estudiante denominadas «Sanalona», «Amnistía», «Tutelar», «José Martí», «Hotel Díaz», «Mártires de Tlatelolco» (Angosturense Varonil), la casa Angosturense Femenil, la «Sánchez Hirales» y la Facultad de Agronomía.
La Fiscalía leyó también las declaraciones testimoniales de 57 testigos, entre los que se encuentran empleados, ex empleados y familiares del mismo proveedor de las tortillas, Sergio Cháidez Monárrez, quien además también compareció en 2 ocasiones ante el Ministerio Público.

El proveedor declaró durante la investigación que él solamente se dedicaba a elaborar y vender tortillas de maíz a la UAS, y que los demás productos como las tortillas de harina, totopos, tostadas y nixtamal, los compraba en la Tortillería y Tostadería «Guadalajara», ubicada en la colonia Emiliano Zapata, en Culiacán, así como en las tiendas Ley, cuando no encontraba el producto que necesitaba para surtir en las casas del estudiante.
En las investigaciones, también se hizo comparecer al propietario de la Tortillería y Tostadería «Guadalajara», quien confesó que nunca le había vendido nada de sus productos a Sergio Cháidez Monárrez.
Sergio Cháidez Monárrez, propietario de las tortillerías «Chamohnos» presentó a la Fiscalía sus estados de cuenta bancarios de los años 2020, 2021 y 2022, en los que acreditó ingresos sólo de 24 millones 666 mil 70 pesos, cuando la UAS había acreditado supuestos «pagos» por una suma de 45 millones 526 mil 180 pesos, sin embargo, entre lo facturado y los ingresado en las cuentas del proveedor, hay una diferencia de 20 millones 860 mil 110 pesos en perjuicio de los ingresos del proveedor que al parecer nunca recibió la totalidad del dinero facturado a la UAS.
Sin embargo, en la audiencia se expuso que en los años 2020, 2021 y 2022, las casas del estudiante donde supuestamente se entregaban las tortillas, estuvieron abandonadas por la Pandemia, por lo que no pudieron recibir ni consumir las tortillas ni ningún otro de los productos facturados a la UAS.

La Fiscalía señaló que en los cálculos estimados, el proveedor registraba entregas de 300 kilos de tortillas diariamente a las casas del estudiante abandonadas en la pandemia, sin embargo, trabajadores y empleados del proveedor admitieron que se entregaban 170 kilos de tortillas en promedio diario.
La FGE también calculó con los datos recabados, que la UAS pagó hasta en 60 pesos por cada kilo de tortillas al proveedor, quien no supo explicar dónde habían quedado los más de 20.8 millones que no se le pagaron por parte de la UAS.
Cerca de las 8:00 de la noche, el Juez determinó establecer un receso de 14 horas para que los abogados de los imputados obtuvieran copias y se impusieran de las fojas que entregó la defensa de uno de los acusados y que al parecer se trata de facturas canceladas por el proveedor con fechas del 17 y 18 de agosto de 2023, es decir, 3 años después y ya iniciada la investigación en contra de los funcionarios universitarios.
En este juicio están acusados, además del Rector de la UAS, Jesús Madueña Molina, el ex Rector Juan Eulogio Guerra Liera, los 8 integrantes del Comité de Adquisiciones de la UAS, implicados en la compra ilegal de tortillas «infladas».
En este juicio también están acusados de desempeño irregular de la función pública los integrantes del Comité de Adquisiciones de la UAS: Héctor Melesio Cuén Díaz, Salvador Pérez Martínez, Soila Maribel Gaxiola Camacho, Jorge Pérez Rubio, Óscar Orlando Guadrón, Manuel de Jesús Lara Salazar, Norma Alicia Aguilar Navarro e Ismael García Castro.
La audiencia se reanuda este jueves 14 de septiembre a las 10:00 de la mañana.






LAS CASAS DEL ESTUDIANTE DE LA UAS FUERON ABANDONADAS DURANTE LA PANDEMIA EN LOS AÑOS 2020, 2021 Y 2022.
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