
Cansados de los abusos, atropellos y hostigamiento, los comerciantes exigen permisos para trabajar de manera libre y el cese de las agresiones por parte de vendedores de otras organizaciones, que son apoyados por funcionarios del Ayuntamiento de Navolato
Comerciantes agremiados a la organización «Vendedores Ambulantes Semifijos Unidos de Altata» realizaron una manifestación en el Cabildo del Ayuntamiento de Navolato para exigir a la alcaldesa Margoth Urrea Pérez el cumplimiento de entrega de permisos para ejercer el comercio en la vía pública
En la manifestación, los comerciantes liderados por la dirigenta Elsa Beatriz Gallardo Valdez, solicitaron también el cese del hostigamiento, la violencia y los abusos de parte de funcionarios municipales, así como de los integrantes de la otra Unión de Vendedores que que los agreden, amenazan y generan conflictos, apoyados por el Director de Servicios Públicos, Francisco Bueno.
El grupo de manifestantes, apoyados por Julio Heras, miembro del grupo Guerreros Unidos de Culiacán, ingresó al edificio del Ayuntamiento de Navolato, donde se realizaba una sesión de Cabildo encabezada por la alcaldesa Margoth Urrea Pérez y el Pleno de Regidores.
Antes de entrar, los comerciantes sostuvieron altercados con 3 funcionarios municipales, entre ellos Francisco Bueno, Director de Servicios Públicos, que intentaban convencerlos de que no «interrumpieran» la sesión de Cabildo y que mejor serían atendidos en la sala audiovisual del Ayuntamiento, petición que fue rechazada.




Al concluir la sesión de Cabildo, la Regidora del PRI, Ivette Valenzuela Ramírez, gestionó el acceso a la sala a los manifestantes, que con todo y pancartas plantearon la expedición y entrega de los permisos prometidos desde hace meses.
Elsa Beatriz Gallardo Valdez, presidenta de la organización «Vendedores Ambulantes Semifijos Unidos de Altata» exigió a la alcaldesa les regresaran y reinstalaran los puestos de elotes y otros giros que han sido retirados de manera abusiva por órdenes del Director de Servicios Públicos, a quien acusaron de trabajar bajo las órdenes de Lupita Castro, dirigente de otra organización de vendedores de Altata.
Insistieron en que Francisco Bueno nunca cumplió con permisos para ejercer el comercio en la vía pública, y que por el contrario, es muy «efectivo» para retirar puestos y estructuras de los comerciantes que forman parte de la organización «Vendedores Ambulantes Semifijos Unidos de Altata».



Las comerciantes afectadas justificaron el derecho humano que tienen para trabajar y de las necesidades que tienen para buscar un ingreso para sostener y alimentar a sus familias, haciendo un llamado a las autoridades municipales a ser más sensibles y solidarias con las familias necesitadas de trabajo.
Por su parte, la alcaldesa Margoth Urrea Pérez se comprometió a revisar los casos de los puestos que han sido retirados del Malecón de Altata para regresarlos a sus dueñas con todo y la mercancía.
Adelantó que se reunirá con las 2 líderes de ambas organizaciones de vendedores en conflicto para evitar futuras confrontaciones, así como analizar el reglamento de venta en la vía pública en el municipio y adecuarse también a las reglas de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) para poner orden en el comercio ambulante en dicho espacio turístico, ya que hay «puestos» que dan un mal aspecto al turista.
Al final del encuentro, la alcaldesa les pidió solucionar el problema en 3 semanas, periodo que a las inconformes pareció demasiado, ya que a ellos les urge solucionar la problemática de los permisos y trabajar de manera normal para llevar el sustento a sus casas.
En suma, ni se les resolvió el tema de los permisos y la autoridad municipal sólo les dio «largas» a la supuesta solución al conflicto.







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