2 MUJERES SE DICEN ‘DUEÑAS’ DEL MALECÓN DE ALTATA PARA INTIMIDAR Y CORRER A VENDEDORES

El destino turístico vive hoy en la anarquía total por el despotismo de líderes de vendedores y los abusos de poder de funcionarios del Ayuntamiento de Navolato en contra de comerciantes que hacen su lucha para trabajar y obtener un ingreso.

Apoyadas por funcionarios del Ayuntamiento de Navolato, que les da «manga ancha» para cometer atropellos y abusos en contra de comerciantes, dos mujeres que al parecer lideran organizaciones de vendedores ambulantes en el Malecón de Altata, se dicen dueñas de dicho espacio turístico para amenazar, intimidar, correr y hasta «desaparecer» puestos ambulantes de otros comerciantes, apoyados por la policía municipal y funcionarios municipales.

Comerciantes afectados denunciaron que el Malecón de Altata se ha convertido en un espacio de «Propiedad Privada» de líderes de vendedores, que no permiten «por sus pistolas», que nadie más realice actividades de comercio si no son agremiados a sus organizaciones o que sean personas «de fuera» que no residan en Altata, negándoles el derecho constitucional de trabajar para sostener a sus familias.

A través de un video hecho llegar a la redacción de Link Sinaloa se observa cómo dos mujeres, una de ellas identificada como «Lupita de Parnias», amenazan e intimidan a una señora que vendía algodones de azúcar, a quien le informaron que ellas eran las «dueñas» del Malecón de Altata y que a ellas «no las mandaba el Ayuntamiento» de Navolato.

Comerciantes afectados explicaron que otro caso de abuso se registró el pasado martes 18 de abril, cuando fue «robado» un puesto de elotes propiedad de la señora Elizabeth Gámez, el cual fue «desaparecido» del Malecón de Altata por personal del Ayuntamiento de Navolato, hecho por el cual la afectada interpuso formal denuncia por el robo de su patrimonio, ya que en el interior había producto.

La comerciante Elizabeth Gámez fue víctima de amenazas de parte de “Lupita de Parnias”, presidenta de una de las dos uniones de vendedores de Altata, a quien identifican por su agresividad.

Comerciantes afectados señalaron que junto con un grupo de vendedores agremiados a la unión de vendedores liderada por “Lupita de Parnias”, acudieron a amenazar a la señora Elizabeth para que quitara el puesto, negándole el derecho de trabajar.

EL PUESTO DE ELOTES DE LA SEÑORA ELIZABETH GÁMEZ FUE ROBADO DEL MALECÓN.

Las amenazas se hicieron en presencia del inspector Óscar Benítez y elementos de seguridad pública que la líder de los comerciantes llevó para intentar «levantar» el puesto de la vendedora de elotes.

El argumento de la lideresa de los comerciantes fue que la vendedora de elotes no es residente de Altata, por lo tanto, no tiene el derecho de trabajar sobre el malecón.

Al día siguiente, entre las 5:30 y 6:00 de la mañana, como si fueran ladrones, personal del Ayuntamiento de Navolato, al mando del Director de Servicios Públicos, Francisco Bueno, «levantaron» el puesto de la señora y al parecer lo depositaron en el Taller Municipal, ubicado en la cabecera municipal.

Familiares de la afectada detallaron que la señora Elizabeth Gámez cuenta con los recibos de pago de «derecho de piso» del Ayuntamiento de Navolato, que cada fin de semana venía cubriendo puntualmente, mientras esperaba el permiso de la Comuna, que se lo prometieron para Semana Santa, lo cual no sucedió por presiones de los otros comerciantes que son quienes verdaderamente «mandan» en el Malecón.

«Se supone que el señor Francisco Bueno es un servidor público igual que la Presidenta Margoth Urrea están para ayudar al pueblo, para que el pueblo trabaje, no para negarle el trabajo», reclamaron las afectadas.

Acusaron que el Ayuntamiento de Navolato discrimina a comerciantes al negarles permisos por el simple hecho de no vivir en Altata, lo cual es ilegal, además de que los «funcionarios» están subordinados y «a las órdenes» de grupos de personas que han convertido al destino turístico, que además se encuentra en zona federal, en un lugar de anarquía y abusos contra quienes tienen necesidad de trabajar.

Durante la pasada Semana Santa, también se reportaron abusos del inspector Óscar Benítez, quien de manera propotente desalojó a comerciantes que fueron a vender sus productos, bajo el argumento de que «recibió quejas de los comerciantes de Altata».

Un vendedor de tacos de canasta, producto que ningún comerciante de Altata ofrecía a los visitantes, fue desalojado por el funcionario municipal que insensiblemente le solicitó el permiso y no se quitó del sitio hasta que el comerciante terminara de «levantar» su puesto y se fuera de Altata.

Haciendo gala de su prepotencia, el inspector Óscar Benítez traía en «jaque» hasta a los vendedores de helados para que le mostraran sus permisos, de lo contrario, exigirles que se retiraran del Malecón.

1 respuesta »

  1. Ya hay demasiados puestos de vendimias,deberían de quitar a más vendedores,que bien que ya no los dejen que kegen más ,apoyo al municipio .

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