
Tal parece que los «chocolatitos» calientes que ofrecía Héctor Melesio Cuén al Gobernador Rubén Rocha Moya para limar asperezas sobre sus diferencias políticas ya se acabaron y no habrá más encuentros en el restaurante del líder moral del Partido Sinaloense, pues el Mandatario se declaró «abstemio» a dicha bebida elaborada a base de cacao.
«Dejé de tomar chocolate», respondió el Mandatario sobre la insinuación de Cuén en poder «arreglar» sus nuevas diferentes políticas sobre la aprobación de la Ley de Educación Superior y la iniciativa de reforma que se «cocina» en el Congreso del Estado para modificar la Ley Orgánica de la UAS.
El Gobernador señaló que la discusión y los roces que se han originado con Cuén y las autoridades de la UAS, no son problema que se resuelva con una taza de chocolate.
Y es que quizá ya no haya más encuentros con tazas de chocolate con Cuén, a quien Rocha Moya ha calificado de «cacique» que está bajo el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa y que pone y quita a directores de las facultades, a los consejeros universitarios y al mismo Rector.
Con la reciente declaración del Mandatario estatal, quien se declara abstemio al chocolate, marca su distanciamiento con quien fuera su Secretario de Salud y a quien tuvo que despedir del Gabinete estatal por mantener su activismo político con el PAS siendo funcionario estatal.
Cuén solía invitar una taza de chocolate a Rocha en su restaurante Casa María para arreglar sus problemas político-personales, pero la abstemia gubernamental pareciera poner fin a los encuentros de sobremesa.

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