Hoy se cumplen 26 años de la desaparición de los 3 jóvenes de Las Quintas, un caso registrado el 30 de junio de 1996 y que hasta la fecha permanece impune y sin que los muchachos hayan sido localizados.
A 26 años de distancia, los primos Juan Emerio Hernández Argüelles, Jorge Cabada Hernández y Abraham Hernández Picos nunca fueron encontrados de ninguna forma y los presuntos responsables no fueron detenidos ni procesados.
El 30 de junio de 1996 los tres primos Hernández asistieron a una fiesta de XV años en casa de la familia del extinto empresario Rolando Andrade Mendoza, en una residencia localizada en la avenida Eldorado, en la colonia Las Quintas, en Culiacán.
Luego de participar en una riña campal al interior de la residencia donde se celebraba la fiesta privada, los tres primos fueron sacados de la vivienda y posteriormente salieron a bordo de un automóvil Ford Grand Marquís, color verde agua, a bordo del cual desaparecieron.
El vehículo fue localizado al día siguiente estacionado en el fraccionamiento Fovissste Diamantes, al norte de la ciudad, en cuyo interior localizaron restos de sangre y ropa de Juan Emerio Hernández Argüelles.
Las autoridades intervinieron en la investigación del caso y se asignaron al menos a 5 fiscales especiales que en su momento acusaron a integrantes de la familia Andrade y se liberaron órdenes de aprehensión en contra de guardaespaldas de Rommel Andrade, hijo del empresario, quienes posteriormente fueron detenidos y liberados por falta de pruebas para ser procesados.
Desde la administración del Gobernador Renato Vega Alvarado, ningún otro gobierno ni Procurador o Fiscal Especial pudieron dar con el paradero de los cuerpos de los muchachos, cuyos padres siguen esperando justicia.
En estos 26 años solo quedan algunos de los progenitores de los 3 primos, quienes en los primeros años se movilizaron para exigir la localizan de sus hijos, sin embargo, no hubo los resultados que esperaban.