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DESMIENTE FGE VERSIÓN DE ‘VÍCTIMA’ DEL DUEÑO DE CARNITAS FIT TAURUS

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La versión de inocencia y de «víctima» que Juan Carlos «N», propietario de Carnitas Fit Taurus intentaba hacer parece en la opinión pública fue desmentida por la Fiscalía General del Estado y por los testimonios de las personas que se encontraban en el negocio donde el ahora detenido agredió con un arma de fuego a un carpintero.

La audiencia inicial de imputación comenzó este domingo 19 de abril en la sede judicial de Culiacán, donde el imputado, a través de su abogado defensor de oficio, solicitó que la prensa y los reporteros presentes en la sala no estuvieran en la audiencia ya que ello afectaría la imagen del acusado en las redes sociales en las que ya ha sido expuesto su rostro.

El juez rechazó la solicitud de que la audiencia fuera privada y sin medios de comunicación bajo el criterio de máxima publicidad de las audiencias, las cuales por ley son de carácter público.

De acuerdo a las diligencias y actuaciones ministeriales contenidas en el expediente 498/2026, los hechos sucedieron a aproximadamente las 5:00 de la tarde del pasado jueves 9 de abril en el interior del negocio Carnitas Fit Taurus, ubicado en el Bulevar Plan de Ayala, número 3139, en la colonia Emiliano Zapata, en Culiacán.

Al establecimiento, que a esa hora se encontraba cerrado, se habían dirigido los carpinteros Benjamín «N» y su ayudante José Guadalupe «N», quienes se trasladaron al lugar a bordo de un vehículo de alquiler tipo Didi, procedentes de La Primavera, donde estaban realizando trabajos de carpintería en una residencia.

Benjamín «N» es cuñado de Gabriela «N», esposa de Juan Carlos «N», el ahora acusado por el delito de homicidio calificado con ventaja en grado de tentativa, y la intención de acudir al local era platicar con la pareja para proyectos de carpintería en el establecimiento.

Benjamín «N» y José Guadalupe «N» llegaron a la colonia Emiliano Zapata y se bajaron de la unidad de plataforma en la esquina próxima al negocio de Carnitas Fit Taurus, donde Benjamín «N» le pidió a José Guadalupe «N» que ahí lo esperara ya que tenía conocimiento que Juan Carlos y su esposa Gabriela tenían problemas porque la golpeaba.

Benjamín finalmente entró solo al negocio de Carnitas Fit Taurus para reunirse con su cuñada Gabriela y su esposo Juan Carlos para el proyecto de carpintería que querían plantearle.

Debido a que la reunión se prolongó y Benjamín no salía, José Guadalupe decidió entrar al negocio para informarle a Benjamín que tenía que retirarse, sin embargo, al ingresar a la oficina del negocio fue encarado por Juan Carlos, quien le cuestionó sobre su presencia en el lugar, que si quién lo había enviado, que si de parte de quién iba, entre otras interrogantes.

Instantes después, Juan Carlos abrió un cajón de un escritorio, de donde sacó una pistola calibre .380 que tenía guardada, y sumamente alterado, amenazó a José Guadalupe, apuntándole y nuevamente preguntándole quién lo había enviado al lugar, a la vez que empezó a agredirlo físicamente, pateándolo y tirándolo al piso.

También Juan Carlos despojó a José Guadalupe de una mochila que portaba y en la que llevaba herramientas y utensilios propios de su oficio de la carpintería, tales como cinta adhesiva, un cutter, equipo eléctrico, entre otros objetos, los cuales Juan Carlos le cuestionaba si los iba a utilizar para «levantarlo» o amarrarlo.

Juan Carlos inesperadamente apuntó con su arma a su esposa Gabriela, preguntandole a José Guadalupe si ella lo había enviado, por lo que en un descuido, Benjamín intervino y se abalanzó contra Juan Carlos para evitar que disparara contra Gabriela, mientras que José Guadalupe también se levantó y se abalanzó contra Juan Carlos, forcejeando con el arma, la cual se disparó en una ocasión y el proyectil hizo blanco en la pared de la oficina.

En ese forcejeo, el cargador del arma se le salió y cayó al piso, momento que José Guadalupe aprovechó para intentar salir corriendo de la oficina, pero Juan Carlos recogió el cargador, lo volvió a colocar en el arma 380 color negro con dorado y persiguió a José Guadalupe hasta alcanzarlo en la zona del comedor del negocio, donde nuevamente lo golpeó, lo hincó en el piso y le disparó en una ocasión en el abdomen.

Según las declaraciones del afectado y los testigos (incluyendo el de su esposa), Juan Carlos arrastró a José Guadalupe, lo pateó en varias ocasiones, lo colocó unas esposas en una mano, intentó agredirlo con un cuchillo que había tomado del negocio de carnitas y lo amenazó con matarlo y tomar represalias contra la familia del lesionado.

Benjamín y Gabriela intentaron intervenir, diciéndole a Juan Carlos que se calmara, que estaba muy alterado, que José Guadalupe era ayudante de carpintero de Benjamín.

Los testigos señalaron que inútilmente le pedían a Juan Carlos que no empeorara las cosas ya que se estaba comprometiendo demasiado al hacer lo que había hecho. Incluso Juan Carlos le pidió a su esposa el teléfono celular para grabar al ahora lesionado.

Minutos después de los balazos, arribaron al lugar elementos del Ejército Mexicano que mediante una llamada al C4 se les había alertado sobre disparos dentro del negocio.

Los soldados le exigían a Juan Carlos que abriera la puerta, a la vez que le pedían que tirara el arma y el cuchillo, haciendo caso omiso a las indicaciones de los militares, que una vez que les permitieron el acceso, obligaron al ahora detenido a dejar el arma, siendo conducidos por el propio Juan Carlos al lugar donde estaba el lesionado, a la vez que lo pateaba.

Los militares finalmente retiraron del lugar al agresor, le practicaron los primeros auxilios al lesionado y solicitaron la intervención de la Cruz Roja, que minutos después llevaron a José Guadalupe a un hospital de la ciudad.

Gabriela y Benjamín declararon a las autoridades ministeriales que después de los hechos, Juan Carlos les exigió que dieran una versión falsa a las autoridades, sin embargo, ambos declararon que le tenían miedo al ahora detenido, quien además los amenazó y dijeron temer por su vida.

En las investigaciones, el personal de la Fiscalía solicitó a Juan Carlos los discos de las grabaciones del sistema de videovigilancia que tiene en el establecimiento, haciendo entrega de dos discos tipo DVR, los cuales al momento de ser analizados por peritos especialistas de la FGE, determinaron que los discos habián sido «reseteados», es decir, borrado todo el contenido.

Días después de los hechos, Juan Carlos grabó y difundió en sus redes sociales al menos 2 videos relacionados con los hechos en los que se encuentra involucrado, diciendo que «había sabido defenderse» y que le parecía injusto que la Fiscalía lo estuviera investigando en calidad de agresor.

Finalmente el pasado viernes 17 de abril, Juan Carlos fue detenido en acato a una orden de aprehensión girada por un Juez de Control en Culiacán y desde el sábado 18 fue presentado ante el Juez, quien difirió la audiencia inicial de imputación ya que el acusado y su familia argumentaron que no querían que un defensor de oficio lo representara, ya que contratarían a un abogado particular para que lo defendiera en las siguientes audiencias.

El Juez les dio un plazo de 24 horas para que llevaran a un abogado particular, plazo que se venció el domingo 19 y ni la familia ni el acusado llevaron a ningún abogado particular y fue el propio defensor de oficio (al que inicialmente rechazaron), quien lo representó en la audiencia de este domingo 19 de abril.

El abogado defensor de Juan Carlos solicitó la duplicidad del término para definir la situación jurídica del acusado ya que en ese plazo buscarían pruebas y testimonios en su defensa.

La continuación de la audiencia se difirió para retomarse el próximo miércoles 22 de abril a las 13:30 horas en la Sala «A» de centro de Justicia, imponiéndole como medida cautelar la prisión preventiva oficiosa, por representar un riesgo para la víctima y los testigos.

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