El alcalde de Mazatlán, Édgar González Zataráin, sigue atizándole a la polarización y al conflicto con los músicos de Mazatlán luego de limitar los permisos para trabajar durante Semana Santa, luego reprimiendo las manifestaciones de los inconformes y ahora acusando a los manifestantes de ser un grupo que sólo busca la confrontación.
Ante la queja del empresario hotelero Ernesto Coppel, así como otros empresarios locales que pidieron a la autoridad municipal prohibir las bandas de música en las playas, el ruido en las pulmonías y el transporte público, el Ayuntamiento entró en una confrontación con los grupos musicales que se han manifestado en contra de la medida del empresario hotelero.
Este miércoles 27, los músicos realizaron una marcha y manifestación sobre la avenida del Mar y la avenida Camarón Sábalo para protestar por la medida de limitar las bandas en las playas de Mazatlán, lo que derivó en que músicos fueron agredidos por la policías municipal.
Tras la manifestación, el gobierno municipal informó que se han emitido 56 permisos, de los cuales 38 son bandas y 18 grupos norteños para laborar durante estas vacaciones de Semana Santa en franja costera del puerto.
Con la medida de presión de este miércoles, la autoridad municipal «flexibilizó» las medidas y aumentó el número de permisos para las bandas musicales.
“Nosotros no solamente somos aliados, hemos permitido que puedan trabajar en la playa todos aquellos que quieran y lo deseen, solamente tienen que registrarse para tener un orden, porque lo que sí se pide y lo que sí buscamos es que Mazatlán crezca en orden y armonía, no quitándole el trabajo a nadie”, señaló el Edil en un video.
Sin embargo, acusó al grupo de manifestantes que mantienen paralizado el tráfico desde el mediodía de este miércoles en las avenidas Del Mar y Camarón Sábalo, y los señaló de que este grupo de músicos buscan es la confrontación, argumentando que la autoridad no les permite trabajar en la playa.
Integrantes del sector hotelero de Mazatlán acudieron a la sesión de Cabildo en el Ayuntamiento para discutir sobre el problema de la contaminación auditiva de la ciudad y la permisividad que se tiene de parte de las autoridades municipales, ya que aseguran, el ruido afecta al destino.