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SE PELEAN LA DIRIGENCIA DE ‘LO QUE QUEDA’ DEL PRI EN SINALOA

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Sumido en el tradicional «dedazo» y sus históricos métodos antidemocráticos, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Sinaloa sigue envuelto en la disputa por la dirigencia de lo que queda de ese partido.

Desde el lunes 29 de mayo ha trascendido que Paola Gárate Valenzuela y Bernardino Antelo Esper serían los «designados» desde el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) para dirigir al PRI en Sinaloa y lo que queda de él.

Aunque el proceso aún no ha concluido, grupos de priistas y representantes de los comités municipales de Culiacán han realizado manifestaciones en las mismas oficinas del PRI en Sinaloa para rechazar la probable designación vía «dedazo» desde el CEN del PRI en favor de Paola Gárate Valenzuela, a quien no le «ven» el suficiente trabajo partidista y quien es mejor identificada por su oportunismo y agandalle.

Diputados locales como Gloria Himelda Félix, Cinthia Valenzuela Langarica y Sergio Mario Arredondo Salas rechazaron y criticaron el método de selección del partido y solicitaron un método abierto en el que los priistas elijan de manera directa a quiénes deberán representarlos en Sinaloa.

Actualmente, 14 priistas en fórmula (Presidente y Secretario General) se han registrado para dirigir al PRI en Sinaloa, sin embargo, ha trascendido que el CEN del PRI ya decidió por Paola Gárate y Bernardino Antelo Esper, este último que tampoco «hace malos quesos» en el terreno de las traiciones y la antidemocracia en el PRI.

Paola Gárate Valenzuela, identificada afín al grupo del ex priista Sergio Torres Félix, se ha ganado a pulso el rechazo de muchos priistas por su protagonismo y papel de víctima, ha sido muy crítica de la antidemocracia en el PRI, de la antidemocracia por la que pretende llegar a dirigir lo que queda del Partido.

Paola Gárate ha «renegado» de su partido por el que ha logrado todos los puestos públicos, cargos que ha obtenido por la vía del amiguismo e influencias políticas, se ha aprovechado de sus cargos en la administración pública estatal para hacer campaña a su favor y autopromoverse a través de supuestas organizaciones civiles disfrazadas de beneficio social.

El conflicto interno acabará con los pocos activos políticos que quedan en el casi extinto PRI, motivará la dispersión de militantes de a pie y uno que otro «inconforme» de las prácticas de siempre en el tricolor.

Paola Gárate y Bernardino Antelo se registrarán este jueves 31 de mayo como aspirantes a dirigir al partido, planteando lograr la unidad interna como fórmula.

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