A unos días de oficialmente abrir sus puertas al público, el llamado Gran Acuario Mar de Cortés de Mazatlán fue «inaugurado» pero con una fiesta privada de un empleado de dicho recinto.
Se trató de la fiesta particular de Jorge Gómez Llanos, director de Relaciones Públicas del Gran Acuario, que se construyó bajo el esquema de Asociación Pública-Privada, a donde acudieron invitados especiales y exfuncionarios municipales de la administración del ex alcalde panista Carlos Felton González.
La fiesta particular fue difundida por el propio Gómez Llanos, quien publicó imágenes y presumió su festejo donde hubo bebidas, música y hasta servicio de meseros.
Hasta el momento, ni el director de este centro acuático, Rafael Lizárraga Favela, ni los socios o inversionistas han dado una postura institucional sobre este evento que se ha convertido en el centro de las críticas debido a que se realizó antes de que el inmueble haya sido inaugurado.
La construcción del inmueble tuvo un costo superior a los 1,800 millones de pesos, de los cuales, hubo aportaciones del gobierno federal y del Gobierno de Sinaloa, así como de empresarios privados durante la administración de Quirino Ordaz Coppel, quien favoreció con la concesión del inmueble a su primo Ernesto Coppel, quien explotará el inmueble por los próximos 30 años a «costillas» de los recursos públicos que se invirtieron en la obra.